domingo, 31 de mayo de 2009
esperanza en el medio oriente
Ciudadanos de a pie en Israel y en Palestina aún desean la paz, y hay encuestas que muestran que la mayoría está a favor de que Obama lidere el proceso. Los expertos concuerdan con que sólo un fuerte liderazgo de Obama puede crear las bases de un acuerdo serio en este momento, pero poderosos extremistas en la región y en los EE.UU. siguen interponiéndose en su camino. El Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, un reconocido miembro de la extrema derecha, se jacta incluso de que Obama hará lo que le digan que haga.
El lunes lo sabremos: Netanyahu le pedirá a Obama que ocupe el asiento trasero en un nuevo y frágil proceso destinado a fracasar. Necesitamos mostrarle urgentemente a Obama que la gente común en la región y en todo el mundo le apoyarán para que ejerza un rol de liderazgo fuerte y justo. Cliquea abajo para ver nuestro nuevo anuncio televisivo y ayuda a saturar las señales de televisión en los EE.UU. con su emisión en las próximas 72 horas:
https://secure.avaaz.org/es/obama_for_peace
La situación en Oriente Medio es crítica. El Rey de Jordania advirtió ayer que sólo hay dos opciones inmediatas: paz o guerra. Y es que la nueva coalición gobernante en Israel, en la que figuran un número extremistas en puestos de relevancia, busca el enfrentamiento con Hamas y con Irán, al tiempo que promueven asentamientos ilegales (eufemismo usado en lugar de "colonización") que les permita, de facto, anexar territorios y así acorralar a los palestinos en una pequeña porción de terreno. Gaza continúa bajo un feroz bloqueo que restringe la obtención de materiales para su reconstrucción tras la debacle de la guerra. Los palestinos, por su parte, cuentan con una clase dirigente desacreditada y dividida, y siguen atrapados entre la corrupción del liderazgo secular de Fatah y el extremismo religioso de Hamas. Todo ello mientras algunos misiles continúan siendo disparados a Israel. En ambos lados, la gente de la calle empieza a perder la fé en una solución pacífica que contemple la existencia de los dos Estados y el final de 40 años de ocupación y conflicto.
Pero hay esperanza todavía. Nuevas encuestas públicas muestran que una clara mayoría apoya a Obama para que lidere un nuevo esfuerzo por la paz. Y una reciente consulta por parte del equipo de Avaaz en la región ha confirmado que en todas partes la gente desea que Obama acuda al rescate de esta situación ofreciendo una propuesta de paz justa y presionando a ambas facciones para que la acepten. Pero poderosos sectores extremistas en Israel y en EE.UU. están determinados a bloquear esta única oportunidad de paz. ¿Su estrategia? Evitar una confrontación directa con Obama, y mostrar un fingido interés por la paz a la vez que lo enredan en interminables negociaciones diseñadas para el fracaso.
No podemos dejar que ésto suceda. Nunca ha existido en el mundo un movimiento por la paz entre Israel y Palestina que pueda desafiar a los extremistas y apoyar a líderes como Obama a que hagan lo correcto. Emitamos este anuncio en televisión y hagamos que Obama y todos los demás sepan que este movimiento ya está en marcha:
https://secure.avaaz.org/es/obama_for_peace
Con esperanza y determinación,
Ricken, Paul, Raluca, Brett, Raj, Paula, Pascal, Graziela, Luis, Ben, Alice, Iain y el resto del equipo de Avaaz
gripa porcina
¡Firma la petición! |
Las condiciones en este tipo de granjas de cría intensiva son repugnantes y peligrosas, a pesar de lo cual se están expandiendo rápidamente. Miles de cerdos se mantienen hacinados en sucios depósitos y rociados con un cóctel de drogas, lo que supone un riesgo sanitario no sólo para nuestros alimentos. Dicha situación, así como las lagunas en las que son volcados los excrementos de los animales, crean las condiciones perfectas para engendrar nuevos virus como el de la gripe porcina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) deben investigar y desarrollar nuevas normas para este tipo de factorías a fin de proteger la salud pública mundial.
Las grandes corporaciones de agro-negocios intentarán obstruir y echar por tierra cualquier intento de reforma, por lo que necesitamos una verdadera protesta masiva que las autoridades sanitarias no puedan ignorar. Firma la petición para que se investiguen a fondo las causas de la gripe porcina y se regulen las factorías de carne de cerdo; diles a tus amigos y familiares que firmen ellos también y nosotros entregaremos el petitorio a las agencias de Naciones Unidas. Si alcanzamos más de 200.000 firmas, lo entregaremos en la sede central de la OMS en Ginebra con una piara de cerdos de cartulina. Por cada 1.000 firmas que logremos, sumaremos un nuevo cerdo a la piara:
http://www.avaaz.org/es/swine_flu_pandemic
La semana pasada la gripe se convirtió en el tema central de nuestras conversaciones. México sufrió una paralización casi total, y a lo largo y ancho del planeta se tomaron medidas para interrumpir el tránsito aéreo, prohibir la importación de carne de cerdo y se iniciaron otros drásticos controles para mitigar la diseminación del virus. Mientras seguimos recibimos diversos informes sobre la magnitud de la amenaza, se nos impone una pregunta clave: ¿de dónde surgió y cómo podemos prevenir nuevos brotes?
La multinacional Smithfield, la mayor empresa del mundo productora de carne porcina y cuya factoría está siendo señalada como la fuente de irrupción del virus H1N1, niega cualquier conexión entre los cerdos y la gripe, al tiempo que grandes firmas de la agroindustria en todo el mundo pagan sumas exhorbitantes para argumentar a través de investigaciones que la bioseguridad está garantizada en toda la cadena de producción. Sin embargo, la OMS ha estado advirtiendo durante años que una "nueva pandemia resulta inevitable" (2). Expertos de la Comisión Europea y de la FAO han señalado queel rápido paso de la producción en pequeñas granjas a una cría intensiva de caracter industrial está incrementando de hecho el riesgo de desarrollo y transmisión de enfermedades epidemiológicas. El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. advierte que los científicos todavía no conocen las consecuencias que los compuestos infecciosos producidos en las factorías de carne porcina pueden tener sobre la salud humana.
Existen numerosos estudios sobre las horrorosas condiciones que los cerdos soportan en esta situación de hacinamiento, y acerca del devastador impacto económico que sufren las comunidades de pequeños productores forzadas a competir con las operaciones a gran escala de las multinacionales.Smithfield ya ha sido multada a pagar 12.6 millones de dólares, y actualmente se halla bajo una nueva investigación federal en EE.UU. por presuntos daños tóxicos al medioambiente derivados de sus lagunas de excremento porcino.(3)
A pesar de la preocupante evidencia, el incremento en el consumo de carne a nivel global, unido a los intereses de una poderosa industria motivada por las ganancias aún a costa de la salud humana, implica que en lugar de ser clausuradas, estas espantosas prácticas industriales siguen propagándose en todo el mundo. Es más, somos nosotros quienes, en gran parte, las estamos sosteniendo a base de subsidios públicos. En los albores de esta gripe, es necesario que los productores industriales de carne porcina también rindan cuentas. Firma la petición para que se investigue y se regule la producción a gran escala:
cafe contra el denge?
Referendo del agua
'Chuzadas': el DAS y la prensa
El reciente escándalo del DAS vuelve a poner sobre el tapete el tema de las interceptaciones ilegales de comunicaciones privadas y su divulgación. La reestructuración a fondo del DAS o su reemplazo por otra entidad ya no aguanta más aplazamientos. La opinión está harta de escándalos, abusos y corruptelas. Pero también es hora de discutir el tema de la divulgación pública de las interceptaciones ilegales, que son prohibidas en muchos países democráticos.
En primer lugar, no se entiende por qué no ha entrado aún en vigencia la Ley de Inteligencia aprobada por el Congreso el año pasado, la cual fortalece los controles y aumenta sustancialmente las penas a los funcionarios que realicen filtraciones de información, entre otras medidas. Y tampoco se comprende que sigan engavetadas las recomendaciones de la Comisión para la reforma del DAS.
Desde hace años muchos hemos insistido en que el DAS está totalmente desnaturalizado y sobredimensionado. ¿Alguien se imagina a la CIA haciendo control de pasaportes en los aeropuertos, expidiendo certificados judiciales o escoltando sindicalistas? El DAS debe achicarse y concentrarse en lo que le toca: hacer inteligencia. De manera legal, claro. Pero la enorme dispersión de funciones y su gigantismo han contribuido a su absoluto descontrol. Lo hemos dicho decenas de veces, pero nadie le pone el cascabel al gato. Por lo pronto, retirar las interceptaciones del DAS es una buena medida, si es temporal y mientras se adelantan las investigaciones y se castiga a los responsables de las grabaciones ilícitas. Pero esa sana medida de emergencia no reemplaza las necesarias reformas de fondo.
Esta falta de control ha propiciado un amplio y activo mercado de interceptaciones ilegales, que en los últimos meses pueden haber llegado a un millón. Paras, guerrilleros, narcotraficantes, crimen organizado, gente descarriada del común, y uno que otro funcionario con exceso de celo, han alimentado esos actos ilegales. Periodistas, empresarios, políticos, jueces y altos funcionarios públicos han sido sus víctimas. La impunidad que cobija a los agentes que hacen las interceptaciones sostiene el delito. Pero los medios de comunicación que, de buena fe y con la mejor voluntad democrática, divulgan algunas de esas interceptaciones, agravan el problema. Por tanto, los controles deben fortalecerse, la impunidad debe acabarse y la divulgación debe regularse.
Y debe regularse porque la libertad de prensa, al igual que cualquier otra libertad en una democracia, no puede ser absoluta. Tiene un límite en los derechos de otros, sea a su intimidad o a la seguridad colectiva. Además, debe regularse también por razones de política criminal: en primer lugar, porque esa divulgación puede poner en riesgo las investigaciones de las autoridades, y, en segundo lugar, porque fomenta la extorsión (si no me pagas, lo hago público). Y la extorsión incentiva el mercado, cerrando así un círculo vicioso.
No estamos proponiendo ninguna medida autoritaria.Según el profesor Eugenio Zaffaroni, de la Universidad de Buenos Aires, muchas democracias modernas prohíben en sus códigos la divulgación de interceptaciones legales e ilegales, entre otros: el español de 1995 (Artículo 197), el alemán de 1975 (párrafo 201), el austríaco de 1974 (párrafo 120), el francés de 1994 ( Artículo 226-15), el portugués de 1982 ( Artículo 192). Y nadie podría decir que en esos países no existe libertad de prensa. Hay antecedentes aun más remotos: el código argentino de 1921, el holandés de 1880, y el italiano de 1889 penalizaban la divulgación de correspondencia violada. Y otros más recientes: hace tan sólo cinco meses el gobierno del presidente Lula en Brasil -a quien nadie puede acusar de autoritario-, presentó al Congreso un proyecto de ley que castiga la divulgación de interceptaciones legales o ilegales, sin autorización de un juez.
No obstante, para adaptar estos antecedentes a nuestro tiempo y entorno colombiano, propongo seguir el ejemplo portugués: prohibir la divulgación de las interceptaciones, legales e ilegales, telefónicas y de correos, excepto aquellas que denuncien la comisión de actos ilícitos por parte de servidores públicos en ejercicio de sus funciones, o de terceras personas que participen en ellos. Esto permitiría, simultáneamente, proteger la intimidad de los ciudadanos, acabar con la extorsión y el mercado ilegal de interceptaciones, proteger las investigaciones de las autoridades, y al mismo tiempo preservar la acción de la prensa en procura de la transparencia y la pulcritud de la gestión pública. Discutámoslo.